• Ari

Jessica & Andrea

Actualizado: 11 de jun de 2019

Una Boda-Brunch muy green, súper romántica en un castillo en el medio de Italia.

El novio: Andrea, músico profesional de corazón apasionado por el arte y el piano.

La novia: Jessica, una de las mujeres más dulces que he tenido la suerte de conocer. Apasionada por la moda se mudó a París en el 2016 y hoy trabaja en Louis Vuitton.


¡Amé su historia! son una pareja de purito amor y de mucha, mucha diversión. Soy testigo de eso pues durante toda mi maestría nos hicimos muy amigos y eran mi familia en París.





Nos conocimos hace 12 años.


Yo tocaba el violín en ese momento y quería ser profesional. Asistía a un conservatorio y necesitaba prepararme el examen que debía de dar al quinto año, que incluía un examen de piano. Era el comienzo del verano cuando me presentaron a Andrea, quien habría sido mi profesora de piano en septiembre.


De alguna manera me atrajo este hombre "viejo" (tenía 27 años y yo 15), pero al principio ni siquiera me atreví a manifestarlo; él tenía 12 años más que yo y pensé que era solo una chiquilla con grandes sueños y que seguro que ni siquiera sabía que existía ... pero había una chispa ahí.


Empezamos a hablar en algunas fiestas / cenas organizadas por la escuela, y aunque no tuviera la certeza, sentía que él también se sentía atraído por mí. Me buscaba, pero al mismo tiempo huía. Tenía miedo de lo que estaba pasando.


Su primera foto en el backstage de un concierto.

Tuvimos que mantener nuestra relación en secreto con el mundo hasta que cumplí 18 años. Las únicas excepciones: nuestras familias, que aceptaron apoyarnos desde el día 1 (¡Andrea fue a pedirle permiso a mis padres incluso antes de la primera cita!).








Contado en las palabras de Jessica:


"Andrea me pidió después de 9 años de estar juntos y ¡Me sorprendió totalmente!

Él no creía en el matrimonio. Era un artista, un espíritu libre y me repitió más de una vez que el matrimonio no era necesario. Lo último que esperaba era una propuesta de matrimonio.

Además debo de decir que realmente supo elegir "el momento perfecto" pues lo propuso en el peor momento de nuestras vidas. Todo estaba al revés: teníamos menos de 2 años en París, yo tenía menos de 2 meses para encontrar nuevo trabajo, el departamento era un caos pues se había roto una tubería y ni siquiera sabíamos si podríamos pagar la renta del mes siguiente.


Ese día, él regresaba de un viaje de trabajo y yo estaba tan feliz de verlo y aún más feliz cuando me propuso salir a cenar porque tenía "una sorpresa para mí". Cuando bajé, había un Uber esperándonos.


El Uber nos condujo a través de todo París hasta el borde opuesto y, honestamente, pensé que íbamos a algún evento, teatro, película, inauguración nocturna del museo Galliera cuando se detuvo en Trocadero.


Allí no había ningún restaurante conocido: era tarde, me estaba muriendo de hambre y no entendía lo que él tenía en mente. Comenzamos a conversar y me distraje. Caminamos por un parque y llegamos a la torre Eiffel y Champs de Mars. Aquí es donde me dijo:


"Aunque es momento difícil y nada es estable en nuestras vidas, estoy seguro de una cosa: quiero pasar mi vida contigo."

Sacó la caja de su chaqueta y me pidió que me casara con él."


El día de la Propuesta <3





Jess&Andrea decidieron hacer algo que sea "real" para ellos: pocos invitados (sólo los realmente importantes en sus vidas) y cada detalle debía de tener un significado para ellos, desde el lugar, la decoración, hasta los artículos que usaron.

Fue una hermosa #BodaBrunch al aire libre, en un pequeño castillo en su ciudad natal, donde Andrea la llevó a una de sus primeras citas.El castillo se llama Brich de Zumaglia. Está en medio del bosque de Viella y tiene una terraza con una vista soñada de 360 grados sobre la Pianura Padana.




El estilo de ceremonia logró un contraste hermoso entre la modernidad de la decoración, lo antiguo del castillo y la elegancia de las flores que Jessica eligió (que por cierto tienen una razón de ser hermosa).


El momento favorito para Jessica fue el momento antes de entrar a su boda, ese preciso momento:

"Ese momento en que estaba a punto de entrar en el castillo, cuando mi papá me llevaba del brazo y sabía que Andrea estaba detrás de ese muro esperándome. Me acuerdo de que me detuve porque quería recordar ese momento y ese sentimiento para siempre. Quería reconocerlo. Me alegro de haberlo hecho."


Como buenos italianos, en algo en lo que pusieron énfasis fue en la comida que eligieron.

Todo era muy típico su nuestra área y la experiencia gastronómica acompañó a los huéspedes a través su nuestra infancia y cultura.



Y no sólo eso, esta pareja linda está realmente orgullosa de sus orígenes y tiene (y siempre ha tenido) un enfoque ecológico para casi todo en sus vidas. Por eso decidieron contactar a una compañía llamada "Raggioverde", conocida por un comercio justo y equitativo.


El brunch de su celebración fue fiel a su estilo, clásico, sencillo y sofisticado. Así compartieron su amor y cuidado con sus amigos y familiares con una comida a base de productos 0 km, todo orgánico, saludable y muy bueno, promoviendo granjas de su territorio. Menos en cantidad, pero de alta calidad.





No faltaban las fotos ABSOLUTAMENTE preferidas de la novia:



Su primer beso de esposos

La Nonna

Las mejores e infaltables

Las fotos fueron un regalo de su amigo Matteo Zin de Emotional Photography. Él tiene un estilo y una postproducción que siempre ha admirado y alentado la novia.






Algo muy especial en esta boda fueron los arreglos florares. Arreglos simples, limpios y desordenados a la vez y de un sólo tono que representan un montón para los novios.


Todas las flores y plantas fueron del jardín del papá de Jessica. ¡Sí! ¿increíble detalle verdad? qué más personal puede ser todo si cada pedacito esta lleno de significado.

Su papá fue siempre aficionado a las flores y la jardinería y ella tiene grandes recuerdos de su infancia trabajando juntos en su jardín.


"Ni siquiera puedo contar cuántos años de mi vida he pasado en la naturaleza con él. Sabía que lo habría hecho feliz al pedirle que se encargara de las flores el día de mi boda."

Los arreglos fueron hechos también con la ayuda de la mamá de Andrea a base de ramas de abedules en invierno y de las amadas orquídeas blancas del jardín del papá de la novia.

"Queríamos algo puro y fuerte, simple y auténtico: queríamos algo que nos reflejara. Es exactamente lo que tuvimos." - Jessica











El vestido tiene una historia especial para nuestra Novia TBA.



Jessica nos contó que siempre veía el atelier de Carlo Pignatelli desde la ventana del metro todas las mañanas, cuando iba a la universidad en Turín. Por eso fue el primer lugar al que fue cuando en empezó a buscar un vestido de novia.


"Vi a mi vestido en la ventana y fue mágico, una combinación perfecta de la tradición de bordado italiano y el gusto moderno, pero estaba segura de que no podía ajustarse a mi presupuesto."

Como toda novia, entró preparada y emocionada a su primera cita en el atelier. Tenía un moodboard de vestidos que le gustaban y que pensaba que eran buenos para ella. Después de probarse varios pero ninguno le terminó de convence. Como siempre en la historia, la curiosidad ganó la batalla y se probó el vestido que había visto desde afuera "solo para ver" pues su mamá también se había enamorado de él.


"Fue EL vestido. Llamó a mi papá, quien cubrió el presupuesto que faltaba y me convirtió en la chica más feliz del mundo."

El vestido HERMOSO que eligió Jessica de Carlo Pignatelli tiene la ligereza y fluidez que se arma cuando mezclas capas de seda y organza con una cola mediana que deja ver los detalles hechos a mano característicos de italia. Los bordados son en tono dorado con un patrón delicado de follaje y pequeñas flores.


La parte superior juega con transparencias y bordados superpuestos en forma de nido resaltando las líneas femeninas sin dejar pero ni un poquito la elegancia de lado. El encaje es un Chiacchierino (técnica histórica de bordado italiano) con un hilo de lurex dorado en un giro de crudo.


Es muy característico del diseñador resaltar la feminidad con detalles como bordados, colores o cinturones. La superposición de telas y sus bordados son inspirados muchas veces en la época del renacimiento inclusive para su colección de hombres.


El tocado y maquillaje de Jessica fueron naturales.



Maquillaje en tonos tierra, un moño de trenzas delgadas entrelazadas y coronadas por un tocado de flores y hojas naturales, también del jardín de su papá, complementando todo el concepto de la boda y muy pero muy fiel a su forma de ser.


¿El resultado? ¡una novia radiante!






Finalmente, le pedimos un tip a la novia para pasar la sabiduría de una novia a otra y esto fue lo que nos dijo Jessica:


"Yo no pude hacer lo que voy a recomendarles, pero, después de ese día entenderás por qué necesitas: salir de la luna de miel justo después de la boda. De Verdad. ¡Hazlo!"


Nuestra Luna de miel fue a Bali pero fuimos algunos meses después.


Y para despedirnos, les presento al engreído de su familia:



Roar the Cat

Me encantó compartir este matrimonio con ustedes. Su historia es emotiva y haber entrevistado a Jessica y la emoción con la que lo cuenta, fue lo mejor. Tienen un amor bonito lleno de complicidad como deber ser.





Fotos: Matteo Zin de Emotional Photography

Vestido: Carlo Pignatelli

Catering: Raggioverde

Local: Castello di Zumaglia